Se formó en el taller de pintura clásica de Zdeněk Beran en la Academia de Bellas Artes de Praga. En su obra se inspira en la pintura realista, incluso hiperrealista, que en ocasiones rompe con gestos expresivos. Su dominio perfecto de la técnica clásica le permite trabajar con la corporeidad, el detalle, la luz y la atmósfera de una forma increíblemente convincente.
Así, en su obra, siempre combina la disciplina técnica con temas relacionados con el ser humano actual y su mundo interior. Se centra en el surgimiento y la desaparición de la cultura, la relación entre la naturaleza y la tecnología, o la memoria humana. Bajo la superficie de los rostros busca deseos ocultos, miedos y anhelos que no se pueden expresar fácilmente.
Sus obras han recibido un amplio reconocimiento y están presentes en instituciones de prestigio, como la Galería Nacional de Praga, el Museo Nacional de Catar, la Galería Alš de Bohemia del Sur y la Fait Gallery. Además, su obra forma parte de numerosas colecciones públicas y privadas tanto en la República Checa como en el extranjero.
